Tag Archives: crear la realidad

Cuento:La feria de los sueños 3ª parte. Cuento para niños y adolescente. Mundo de niños

ilustración,cuento,niños y adolescentes,ciencia ficción, Mundo de niños,http://mundodeninos.es,

 

Hola

Bienvenidos

a Mundo de niños.

El cuento que  hoy te cuento,

no es un cuento por que yo  lo cuento,

Solo es un cuento, si despierta en ti algún sentimiento.

                       

Cuento:La feria de los sueños

-Pensé detenidamente sobre mi sueño y su significado. Deduje  que era una especie de sueño colectivo, donde los diferentes soñadores estaban inter-actuando entre sí, porque no había ningún líder o protagonista que destacara en la escena. Y entonces comprendí que los diferentes soñadores, llegando a un extremo en que debido quizá a que ya habían agotado todas las satisfacciones de sus sueños individuales, en este caso de la posesión de riquezas, entraban finalmente en una batalla colectiva, probablemente inducida por los mismos ingenieros-creadores.  Y esa era la verdadera finalidad de la feria, que todos acabaran teniendo pesadillas de luchas y peleas entre ellos, que tarde o temprano se materializaban en la realidad, y obtenían así un tremendo beneficio sin fin, porque de esa manera la absorción de energía no acababa en el recinto, sino que se extendía también a la vida real.

-Era por eso que las cúpulas estaban distribuidas temáticamente, para que dentro de cada una de ellas se diera solo un tipo de energía específica, porque así las personas emitían  el mismo tipo de vibración; la energía de la codicia, la energía de la ambición, la energía del narcisismo, la energía de la soberbia, y pudiera ser más fácil para los ingenieros-creadores  clasificarla y sacarle provecho. 

-¡Las cúpulas hacían el efecto de enormes acumuladores energéticos para después expandirlos en la vida real!

-“¡Increíble!” – pensé – La escena había sido tan abrumadora para mí, que me había sentido totalmente incapaz de tomar alguna iniciativa para contrarrestar semejante barbaridad. Pensé también que si aquella escena era la premonición de algo que podría ocurrir próximamente en mi ciudad, o era simbólica de algo más concreto y real de la vida de mis semejantes, podía temer algún acontecimiento verdaderamente dramático, como ya ocurriera con el  sueño del concierto de música y lo que ocurrió después. 

-“Y yo, entonces… ¿qué podría hacer yo? Porque mis pensamientos y sentimientos también emitían algún tipo de vibración”- pensé –  “Pero muy diferente…”

-“Podría hacer algo con ese tipo de vibración mía. La vibración del amor y de la empatía. ¡Claro que sí!” – me dije decidida.

-Tardé algunos días más en poder soñar de nuevo en las cúpulas, porque un acontecimiento extraño vino a causarme inquietud en mi vida normal.

-La cosa es que un día me sentí victima de una misteriosa persecución por las calles de la ciudad, cuando regresaba a casa por la noche. Un personaje alto y oscuro, oculto tras unas enormes gafas de sol, aparecía en  muchos de los lugares por los que pasaba de vuelta a casa, sin que notara que me persiguiera físicamente en ningún momento. Es decir, aparecía como por arte de magia en la parada del bus, luego en una calle por la que pasaba , quieto como una estatua, en los jardines próximos a mi casa…

“¿Cómo llegaba hasta allí?” – pensaba sorprendida cada vez que lo veía. Siempre me miraba fijamente, como si quisiera infundirme miedo a pesar de que las calles estaba llenas de gente, pero parecía que nadie más que yo lo viera, porque a pesar de su rara quietud no llamaba la atención. Tras abandonar la calle y llegar finalmente a mi casa, una vez que me sentí protegida ya en el interior de mi habitación, comprobé inquieta desde mi ventana  su repelente presencia, observándome fijamente desde la acera. Tras sobreponerme al miedo inicial, pensé que no había ninguna duda sobre su propósito, que no era otro que el de hacerme alguna advertencia. Pero ¿sobre qué? ¿Sobre los acontecimientos relacionados con la feria…? Pensé que sí, y si así era, aquel personaje no podía ser otra cosa que uno de los famosos ingenieros-creadores de los sueños. Se me había aparecido en la vigilia y no  en un sueño, como me advirtió aquel vagabundo, pero era evidente que no era humano, por su inquietante capacidad para aparecer en tantos lugares diferentes sin que lo viera desplazarse.

-“¡Y aquí estaba la prueba definitiva de que los sueños se mezclaban con la realidad!”- pensé con acierto.

-Cuando desperté a la mañana siguiente, el feo personaje ya no estaba en la calle, pero todo lo vivido la noche anterior había producido en mis sueños normales una desagradable pesadilla, que no había podido controlar por no ser un sueño lúcido.

-En ella, este siniestro ser de oculta mirada, me infundía tanto rechazo al pié de mi propia cama, que el propósito que estaba programando para mi siguiente sueño lúcido, de emitir pensamientos de alta frecuencia, cargados de amor y empatía hacia la humanidad, se me hacía totalmente imposible. Conseguía que lo odiara por su tremenda insolencia de entrar en el secreto dormitorio de mi intimidad, pero sobretodo, por el nauseabundo hedor que desprendía su ser, inundando fétidamente todo el espacio acogedor y cálido desde donde incubaba mis maravillosos viajes inter-dimensionales al mundo de los sueños.

Tal fue la intensidad y el realismo de su presencia, que al despertar aun se mantenía en mi memoria su pestilente olor, lo que me llevó inmediatamente a llenar la habitación de perfumadas rosas y jazmines.

-“Luego la profecía del vagabundo se había cumplido finalmente” – pensé cautivada por la fascinante sucesión de los acontecimientos.

-Todo lo ocurrido no hacía sino darle fuerza a mi propósito. Si me habían atacado de aquella manera, era porque algo temían, y lo que más temían,  pensé acertadamente, era que yo utilizara sus propias cúpulas para emitir pensamientos de altísima frecuencia y bondad, porque por el propio efecto expansivo que los ingenieros-creadores habían inventado para expandir el mal a través de los pensamientos egocéntricos de los seres humanos, mi pensamiento se propagaría por la vida por lo menos con la misma fuerza ¡Eureka!

-Cuando a la vuelta de los días, ya recompuesta completamente de la última y maloliente pesadilla, por fin pude imaginar un maravilloso sueño lúcido en las cúpulas, desperté en un lugar sobrecogedor por su belleza solemne y pura. Era como un desierto infinito en su extensión y henchido de una luz cálida que  acariciaba amorosamente mi cuerpo. Ni rastro de los ingenieros-creadores, ni rastro de los soñadores de aventuras egoístas, ni rastro de  bajas frecuencias. Como si la misma intención que me había llevado a ese noble propósito,  hubiera barrido absolutamente a todos los que “no estaban en nuestra misma frecuencia”, porque, comprendí enseguida… no estaba completamente sola. Pude advertir con un gozo y alegría indescriptibles a otras personas diseminadas por el mismo espacio luminoso y  con la misma  sensibilidad e inquietud que yo.  Meditadores de alta frecuencia, que estaban haciendo lo mismo sin saber nada de ellos.  Emitir pensamientos elevados para toda la humanidad.

Fin

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuento:La feria de los sueños 2ª parte. Cuento para niños y adolescente. Mundo de niños

ilustración,cuento,niños y adolescentes,ciencia ficción, Mundo de niños,http://mundodeninos.es,

Hola

Bienvenidos

a Mundo de niños.

El cuento que  hoy te cuento,

no es un cuento por que yo  lo cuento,

Solo es un cuento, si despierta en ti algún sentimiento.

                   

Cuento:La feria de los sueños 2ª parte

-Mis sueños fueron repitiéndose con cierta regularidad, al menos uno cada semana, pero no siempre conseguía entrar en las famosas cúpulas. A veces me quedaba por los jardines, que no eran exactamente igual que los reales,  como solía ocurrir en los sueños lúcidos donde visitabas lugares de la realidad, porque accedías desde otra dimensión, pero presencié escenas donde la gente estaba indecisa sobre donde entrar, porque decían que en alguna de las cúpulas habían tenido experiencias desagradables.

-“Vaya, vaya, experiencias desagradables” – me dije – “¿Y porqué iban a tener experiencias desagradables si ellos elegían sus propios sueños? ¿O quizá no los elegían?” -

-Finalmente, tuve que buscar a alguien real de la vida física, para que me diera más pistas sobre aquellos enigmas. Y elegí a mi amiga Vanesa que, pensé equivocadamente, no tendría ningún reparo en contarme más cosas que las ya que me había dicho la primera vez. Cuando la llamé al móvil parecía que no era ella la que me contestaba, con una voz afectada y distante. Sin duda, había cambiando aun más desde la última vez  que la vi, y al decirle que era yo, su amiga Lu, fingió no darle demasiada importancia, sin inmutarse siquiera. Finalmente aceptó a que nos viéramos de nuevo, no sin cierta reticencia, porque decía que estaba muy ocupada.

-Nos encontramos en el parque donde habíamos jugado de pequeñas, todo lleno de niños y de madres con carritos.  Ella apareció a lo lejos, arreglada como una modelo y caminando con fingida seguridad, como si se luciera por una pasarela donde todos la admiraban sin pestañear. Lo primero que hizo al verme fue lamentar que “hubiéramos quedado en un lugar tan aburrido” – dijo mirando con desdén a su alrededor – donde  apenas podía sentirse admirada, pensé acertadamente, pero le reconocí que lo había hecho adrede para evitar que nadie conocido nos estorbara, porque lo que quería preguntarle “era secreto y muy importante” – le confesé.

-“Vaya Lu, me asustas “– dijo fingiendo  falsa modestia –  “¿Y qué es eso tan secreto e importante que quieres preguntarme?” –

Enseguida entré al grano y tras confesarle que quería que me contara más cosas  sobre las experiencias de “La feria de los sueños”, inmediatamente se cerró sobre sí misma, como si cerrara una puerta que había estado abierta distraídamente, y fingió disimulo quitándole importancia al tema.

- “No hay nada que decir sobre eso Lu. Es lo que ya te dije y nada más. No tiene tanta importancia. ¿Porqué la iba a tener? Además, si quieres saber más, pues entra tú misma y lo sabrás mejor que nadie. Es una diversión para lo más atrevidos, y creo que tú nunca lo has sido. Por eso no te atreves a entrar. ¿No es así mi querida Lu?” – acabó con cierta ironía.

Aunque con el último comentario había querido ofenderme, porque también advertí que además de bella,  se estaba haciendo más borde, decidí no darme por aludida y seguí en mi interrogatorio.

- “¿Para lo más atrevidos?¿ Y porqué? Además, tú tampoco has sido nunca muy atrevida, que digamos”-

Y este último comentario la ofendió tan profundamente, como si le hubiera clavado un aguijón puntiagudo, sin ser esa mi intención, que se levantó de pronto y sin contestarme siquiera, me abandonó airada  volviendo por el mismo camino que había venido.

Ahí acabó mi interrogatorio y probablemente mi amistad con aquella chica transformada.

-…y aquella noche soñé con Vanesa sin proponérmelo.

-En el sueño aparecía de una manera muy diferente a como la había vista ese día. Estaba demacrada y triste, sin nada del atractivo que últimamente lucía. Me confesaba casi entre lloros, que sus sueños en las cúpulas, después de las primeras satisfacciones con los chicos que la admiraban y la perseguían,  la habían llevado a sufrir la envidia de otros chicas que también habían querido soñar lo mismo que ella. Algunas ni siquiera las conocía, pero otras sí, y todas habían iniciado una guerra de todas contra todas, tanto dentro de los sueños como en la realidad. En alguna ocasión habían llegado incluso a la agresión física, y entonces me enseñaba cuatro finas rallas sanguinolentas paralelas que penetraban sensiblemente en la piel de su espalda, y que no eran sino profundos arañazos  de alguna competidora en la lucha por ser la más guapa y popular. Enseguida desperté impresionada por la imagen.

-Inmediatamente me invadió el deseo de volver a verla para pedirle que me enseñara su espalda, para poder comprobar qué grado de relación podría haber entre mi sueño y la realidad, pero sabía que eso iba a ser imposible, y además me tomaría por loca.

Sin embargo, pensé que durante el sueño se me podrían haber revelado algunas ideas, que creo  sí eran  más creíbles.

-Esa misteriosa relación de los sueños con la vigilia real era lo que más me intrigaba, porque tanto con Vanesa como  el sueño del cantante, parecía que ambas realidades se mezclaban o se influían sorprendentemente. El caso de Elena  podría ser igual, porque sabía que ella también había estado en la feria, y me atrevería a asegurar que había estado en la cúpula de “El sueño de la inteligencia”. Pero como los datos que tenía no eran absolutamente concluyentes, decidí que debía continuar con mis investigaciones.

-Mis siguientes sueños lúcidos no me llevaron a las cúpulas como yo deseaba, porque no siempre podía dirigirlos  hacia donde yo quisiera. A veces despertabas en lugares  impredecibles e intentabas redirigirlos hacia donde habías imaginado antes del sueño, pero no siempre lo conseguías, porque  en ocasiones ocurrían cosas que te  distraían de tu propósito inicial. Como el último que tuve, donde aparecí en un lugar urbano nocturno de mi ciudad, en el que un vagabundo callejero me dijo claramente  con el pensamiento, porque en los sueños los diálogos que tienes con los demás son telepáticos :

“ Ten cuidado cuando entres en las cúpulas, porque están controladas por los ingenieros-creadores y no son humanos”

-Aquello sí que me dejó completamente perpleja cuando desperté, porque no pude preguntarle nada. ¡ Los ingenieros-creadores que no eran humanos! Entonces, según aquella revelación, los pobrecitos soñadores que se tomaban alegremente las cápsulas rojas para tener sus sueños preferidos, deduje, estaban totalmente controlados por seres  de otra dimensión. Pero “¿Para qué? “ me pregunté contrariada. “¿Qué obtenían con semejante artimaña?”

-Entonces reflexioné profundamente : “¿Qué podían obtener del engaño?” o más bien “¿Qué no se podía obtener de un mundo tan poco material como era el de los sueños?: Materia, sin duda. Es decir, riqueza. posesiones…mmm ¿y poder? ¡Ah, eso era, ¡poder!. Pero ¿Qué tipo de poder?¿Poder material? No, sin duda. Poder sobre las voluntades, sobre los deseos, sobre las debilidades de los humanos. Sobre aquello que las personas no podían reprimir, porque pensaban que era lo más natural y legítimo: ¡Ser inteligente!¡Ser bello!¡Ser poderoso!¡Ser rico! ¿Y cómo lo obtenían? ¿Robando los cuerpos? No, evidentemente, porque todos regresaban de los sueños. Entonces ¿qué obtenían que no pudiésemos ver? : ¡Aaaaaah! ¿Qué desprendían los cuerpos cuando se prestaban tan  inconscientemente a esas actividades de sus deseos y sus pasiones? ¡Claro! :

¡¡¡Energía!!! ¡Les chupaban la energía! ¡Y parece que necesitaban mucha!

-En mi siguiente sueño lúcido pude entrar directamente en una de las cúpulas que debía de ser la de “El sueño de la riqueza”, a juzgar por lo que allí contemplé. Estaba lleno de seres feos  arrancándose unos a otros partes de sus vestimentas, incluso a mordiscos, de las cuales colgaban como si fueran adherencias de la propia ropa  las cosas más extrañas y dispares, como plantas con hojas surrealistas, joyas refulgentes y brillantes, flores raras que debían oler fatal, trozos irregulares de billetes de dinero, trozos de pasteles, de cefalópodos y medusas, de carnes rojas de animales,  y en ocasiones mordían también partes del cuerpo de los oponentes, sin que ninguna regla pusiera límite a su tremenda ferocidad. Estaban todos dominados por una locura que no podían reprimir, con gestos y muecas grotescas y deformes. Tremendas escenas se sucedieron delante de mí, entre aquellos seres     embrutecidos por la codicia. El suelo donde pisaban era una especia de masa gelatinosa de restos orgánicos por el que resbalaban sin control, frustrando en ocasiones sus agresiones.

-Desperté abrumada, y tuve que ponerme a hacer enseguida algunas respiraciones de yoga para recobrar la energía pura que aquella pesadilla me había absorbido. Sentía un ardor en el pecho, justo en la boca del estómago, que después de hacer los ejercicios  desapareció.

Continuara…..

No te pierdas el 3º y ultimo  capitulo de la feria de los sueños pues es el mas sorprendente y emocionante.

 

Cuento: La feria de los sueños 1ª parte. Cuento para niños y adolescentes. Mundo de niños

ilustración,cuento,niños y adolescentes,ciencia ficción, Mundo de niños,http://mundodeninos.es,

 

Hola

Bienvenidos

a Mundo de niños.

El cuento que  hoy te cuento,

no es un cuento por que yo  lo cuento,

Solo es un cuento, si despierta en ti algún sentimiento.

 

                  

La feria de los sueños

-Un día me encontré por la calle con mi amiga  Vanesa, que hacía tiempo que no veía, y la verdad es que casi ni la reconocí. Había algo en ella que me resultaba  diferente. Con su larga melena suelta y caminando con una seguridad y confianza inusual, iba acompañada de tres chavales que más bien parecían sus perritos falderos, a los que solo les faltaba sacar la lengua.

 -Sí, era Vanesa sin duda alguna, como pude comprobar tras pararnos un rato a charlar amigablemente. Pero se había convertido  en una chica  atractiva y segura de si misma, cuando siempre había sido más bien paradita e indecisa, sobretodo para relacionarse con los chicos.

 -Estuvimos hablando de nuestros estudios  y diversiones,  y me confesó que últimamente estaban siempre  en “La feria de los sueños”,  que recientemente habían inaugurado en las afueras   de la ciudad.

-“Tú entras en las cúpulas  y te dan una pastillita que te hace vivir unos sueños maravillosos, como si fueran la  misma realidad” – me dijo alegremente, mientras los chavales asentían  entusiasmados lo que ella decía, porque también habían estado allí. Me resultó muy  sospechosa la relación que había entre ellos, como si hubiera algo que no era sincero de verdad, cuando Vanesa siempre había sido muy cuidadosa en sus relaciones.

Cuando nos despedimos me invitaron a que yo también fuera por allí, pues aunque ya sabía del sitio, porque se había convertido en algo muy popular en la ciudad,  nunca me había sentido verdaderamente  interesada.

 -La feria estaba situada en un gran parque con maravillosos  y grandes árboles, con sus frondosas copas verde esmeralda, cuando en ese lugar, antes de la construcción del gran complejo, no había ni uno solo, y no podían haber crecido en tan poco tiempo, por lo que deduje que eran artificiales.

 -Se trataba de un extenso recinto formado por grandes cúpulas de cristal independientes, repartidas entre vistosos jardines y  los grandes árboles muy raros que nunca había visto antes. La gente elegía entrar en cada una de ellas para participar en los juegos. En el interior había cómodos sillones donde las participantes se sentaban para vivir las grandes aventuras que me había contado  Vanesa , después de tomar una bonita cápsula roja. Aunque por el momento no sabía mucho más, con el tiempo fui informándome a mi manera de las condiciones del juego,  y preguntándome si tendrían algo que ver con los extraños sucesos que iba observando a mi alrededor.

 -Aquella misma semana, por ejemplo, volví a presenciar en la clase de biología del instituto, una escena sorprendente del cambio de comportamiento de una compañera de clase.

-Elena siempre había sido una estudiante mediana, aunque algo envidiosa de las más listas, que siempre sacaban nueves y dieces en todo. Aquella mañana día demostró que sabía más que la misma profesora, hasta el punto que la humilló despiadadamente delante de todos, obligándola incluso a abandonar la clase para no delatar las lágrimas que  no podía contener de la rabia y la impotencia. Elena la contradijo cuando explicaba el funcionamiento de la células, y no solamente eso, sino que le reprochó delante de toda la clase que no estuviera mejor informada sobre lo que era su especialidad. Hubo una tremenda discusión entre las dos, llena de ofensas e insultos disimulados, y mucha, mucha agresividad verbal, porque Elena también le echaba en cara que siempre le pusiera notas muy normalitas en los exámenes, cuando pensaba que se merecía más. Es decir, no fue una discusión entre una profesora y una alumna, sino entre dos personas en igualdad de condiciones. Todos enmudecimos, impresionados por la tremenda escena, sobretodo por lo ofensiva que Elena había demostrado poder ser, sin que le importaran las consecuencias de tratar de esa manera a una profesora.

 – Un día comencé a escudriñar curiosamente los folletos publicitarios de “La feria de los sueños”,  interesándome  de verdad por primera vez, porque mi intuición me decía que aquel moderno parque de atracciones tenía alguna relación  con los extraños cambios de comportamiento que había advertido en mis compañeras.

-Sabía que tanto Vanesa como Elena visitaban con cierta frecuencia las cúpulas de la feria los fines de semana, pero en realidad, todos los jóvenes del instituto estaban entusiasmados, y no dejaban de hablar del sitio en sus conversaciones. Pero cuando les preguntabas algo más concreto sobre lo que hacían allí dentro, ninguno respondía con claridad, como si guardaran un secreto para los no iniciados, como era yo. Estaba claro que había que experimentarlo para comprenderlo, pero me resistía a dar ese paso, porque mi intuición me decía que me mantuviera alejada de aquellas bonitas cúpulas de colorines.

 -En los folletos no se daba ninguna explicación de las condiciones del juego, pero  cada cúpula tenía hipnóticos rótulos  luminosos en la entrada, con diferentes  consignas : “El sueño de la belleza”, “El sueño del héroe”, “El sueño de la inteligencia”, “El sueño de la fama”, “El sueño de la riqueza”, “El sueño del riesgo y la aventura”, “El sueño del poder”.

- Entonces  pensé que se trataba de soñar, como ya me había dicho Vanesa. Pero ¿de qué manera? ¿Después de dormirte con aquella misteriosa cápsula roja que te vendían? Y si te dormían, ¿podías soñar lo que quisieras, o te obligaban a soñar lo que ellos tenían previsto?

 -Yo era una experta soñadora lúcida y podía ser consciente dentro de mis sueños de que estaba soñando, viviendo y disfrutando con mi voluntad real la experiencia que yo eligiera dentro del sueño, sin las restricciones de la vida física. Había tenido experiencias maravillosas y vivencias que nunca las podría tener en la vigilia, como volar, atravesar paredes, visitar planetas desconocidos, o nadar por las profundidades oceánicas junto a fantásticos peces. Pero nunca había tenido que tomar ninguna pastilla, ni había tenido que entrar en ninguna extraña cúpula para conseguirlo. Me bastaban mi confortable cama en la intimidad silenciosa de mi habitación y concentrarme, unos minutos antes de dormirme, en la idea de despertarme dentro del sueño y poderlo dirigir así   hacia mi aventura preferida. Entonces empecé a urdir un plan secreto, porque yo también era una iniciada, pero de otras cosas que ellos no  podían ni imaginar.

 -Decidí resueltamente que a partir de mi próximo sueño lúcido viajaría hasta el interior de aquellas misteriosas cúpulas, para descubrir por mi misma lo que allí dentro ocurría. 

 -Durante mi primer sueño lúcido después de tomar aquella decisión, descubrí escenas llenas de pasión desenfrenada en un concierto de música moderna. Miles de jóvenes aclamaban enloquecidos a un cantante con un vestido luminoso y extravagante, que vociferaba de una manera estridente, acompañado por una  ruidosa banda. La escena era impactante por lo exagerada y estrambótica, diferente de la realidad, pero similar en algunas cosas. Había en general mucha agresividad y descontrol entre la masa de jóvenes, que clamaban  aturdidos por el ciego fanatismo. Me encontraba sin duda en la cúpula donde rezaba “El sueño de la fama” y comprendí enseguida que cada una de las diferentes cúpulas  eran espacios temáticos, en las cuales solo se podía soñar con situaciones y circunstancias relacionadas con la leyenda que figuraba al entrar.  El soñador que interpretaba al cantante no lo pude reconocer, pero estaba claro que había presenciado solo un sueño de los muchos que podían darse dentro de la cúpula, entre los muchos soñadores que reposaban en los sillones. Aunque quizá, yo había ido a parar al sueño más intenso y vívido.

 -Sorprendentemente, a la semana siguiente de tener el sueño lúcido, ocurrió  un acontecimiento bastante dramático que me hizo pensar en la similitud con mi sueño. Y fue durante la celebración de un concierto  de una conocida banda de jóvenes músicos de la ciudad,  donde las cosas se habían descontrolado por el exceso al que había llegado la locura sonora y quizá de otras cosas. Una chica había muerto aplastada por la masa enloquecida cuando ésta intentaba acceder en tromba  hasta lugares privilegiados, desde donde poder contemplar mejor al ídolo que aclamaban.

 -Todo también muy raro, porque el conocido grupo local nunca había despertado tantas pasiones como para que se llagara a ese extremo, por lo menos hasta que se dio ese concierto. Quizá aquella noche  ocurrió algo misterioso e imprevisible  que había hecho que sucediera el accidente.

 -“¿Sería el cantante del grupo un asiduo a las sesiones de las cúpulas de “La feria de los sueños…? ¿O no sería él mismo el protagonista de mi sueño? ” – me pregunté, aunque imposible saberlo, porque el cantante del sueño era una especie de estrella deslumbrante de luces  parpadeantes.

Continuara

No te pierdas las misteriosas aventuras de Lu en el mundo de los sueños.

Cuento: Caperucita una niña de hoy. La historia de Caperucita actualizada y llena de sincronicidades.

 

Hola

Bienvenidos

a Mundo de niños.

El cuento que  hoy te cuento,

no es un cuento por que yo  lo cuento,

Solo es un cuento, si despierta en ti algún sentimiento.

Caperucita roja

              

 

 

Ilustración de Caperucita roja moderna,niños,niñas,adolescentes,mundo de niños,

Hoy os voy a contar una historia llena de casualidades.

Todo sucedió hace un año mas o menos.

Hacia días que quería ir a visitar a mi abuela, pues llevaba ya más de dos semanas sin verla y la echaba de menos, pero mi madre no me dejaba ir sola, pues el barrio donde  vivía estaba lejos y, además, en los últimos años había cambiado bastante y había subido considerablemente la delincuencia. Por eso le pedí que me acompañara, pero estaba muy agobiada de trabajo y no podía. “La semana que viene iremos sin falta” me dijo.

Mi madre le había insistido mucho a mi abuela para que se mudase a un piso cerca del nuestro, pero ella no quería. Decía que ya estaba muy mayor para cambios y que su casa estaba llena de recuerdos de los que no se quería desprender. Continue reading